Cambian los controles en los aeropuertos de EE.UU.: los agentes de TSA deberán recibir a los viajeros de pie

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Por Ariel Ferrero / SunnyNews & FMGN

La Administración de Seguridad en el Transporte comenzó a retirar las sillas de los puestos donde se verifican documentos y tarjetas de embarque. La agencia asegura que busca agentes más atentos y una mejor recepción para los pasajeros, mientras el sindicato cuestiona la medida.


Viajar por los aeropuertos de Estados Unidos tendrá un pequeño pero visible cambio: los agentes de la TSA encargados de verificar la identidad de los pasajeros deberán hacerlo de pie.

La Administración de Seguridad en el Transporte comenzó a retirar las sillas de los puestos de control de documentos en los aeropuertos del país, una decisión que forma parte de los cambios que la agencia está introduciendo en la experiencia de seguridad aeroportuaria. 

Para los millones de turistas que cada año pasan por los controles estadounidenses, el procedimiento seguirá siendo esencialmente el mismo: presentar la documentación requerida antes de acceder al área donde se realizan los controles de equipaje y pasajeros.

Lo diferente estará del otro lado del mostrador.

“De pie y alerta”

La TSA sostiene que tener a sus agentes de pie permitirá mejorar tanto la seguridad como la interacción con los viajeros.

“Este cambio refuerza tanto nuestra postura de seguridad como nuestro compromiso con la hospitalidad al tener a estos agentes de pie y alerta”, explicó un portavoz de la agencia.

Según la TSA, sus oficiales deben estar físicamente capacitados para cumplir su función de seguridad nacional y, al mismo tiempo, generar un ambiente “acogedor y profesional” para los viajeros. 

La idea resulta llamativa porque introduce explícitamente el concepto de hospitalidad en uno de los momentos que tradicionalmente genera más tensión durante un viaje a Estados Unidos: el paso por seguridad.

La eliminación de las sillas llega mientras la agencia atraviesa un proceso más amplio de modernización de los controles aeroportuarios.

Su administrador, David Cummins, impulsa Horizon 25, una estrategia que busca combinar nuevas tecnologías, mayor eficiencia, expansión de TSA PreCheck y una experiencia menos complicada para los pasajeros. 

“No tenemos que elegir entre un control seguro, un control eficiente y una experiencia mejorada para el pasajero”, sostuvo Cummins.

Estados Unidos viene ensayando además otras modificaciones destinadas a transformar el paso por los aeropuertos, desde sistemas de identificación biométrica hasta nuevos procedimientos y programas que permiten, en determinados aeropuertos, que personas sin pasaje puedan ingresar nuevamente a ciertas áreas ubicadas después de los controles de seguridad.

Los agentes protestan

La decisión, sin embargo, no cayó bien entre los trabajadores. El sindicato que representa a empleados de la TSA asegura que no fue consultado y sostiene que las sillas no son un privilegio, sino un elemento de apoyo para agentes que pasan largas jornadas caminando y permaneciendo de pie sobre superficies duras.

“Es seguridad básica y sentido común para los trabajadores”, señaló la organización sindical, que pidió a sus miembros que trasladen sus reclamos al Congreso. 

¿Qué cambia para el turista?

En términos prácticos, muy poco. Los viajeros deberán continuar siguiendo los procedimientos habituales de seguridad y presentar la documentación correspondiente. No se anunciaron nuevos requisitos para pasajeros como consecuencia de esta decisión.

Lo que sí cambiará será la imagen en el comienzo del control: el agente que recibe al pasajero y verifica su identidad ya no estará sentado.

Una modificación aparentemente pequeña que refleja algo bastante más amplio: a casi 25 años de su creación después de los atentados del 11 de septiembre, la TSA busca que pasar por seguridad en Estados Unidos sea no solamente seguro y rápido, sino también un poco más amigable para quien está por comenzar —o continuar— su viaje.


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