High Line: caminar sobre Nueva York hasta encontrarse con The Vessel

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Una antigua vía de tren elevada se convirtió en uno de los paseos más originales de Manhattan. Jardines, arte, murales y vistas inesperadas acompañan un recorrido gratuito que atraviesa el West Side y desemboca en el moderno Hudson Yards, con The Vessel como espectacular telón de fondo.

Por Ariel Ferrero | SunnyNews

Nueva York tiene una particular habilidad para transformar aquello que parecía condenado a desaparecer en algo extraordinario. La High Line es quizás uno de los ejemplos más hermosos.

Donde alguna vez circularon trenes de carga entre fábricas y depósitos del West Side de Manhattan, hoy hay árboles, flores, esculturas, instalaciones artísticas, bancos para descansar y un sendero que permite caminar por encima de las calles mientras Nueva York se despliega a ambos lados. Y lo mejor es que recorrerla no cuesta nada.

De vía ferroviaria a parque en el cielo

La historia ayuda a entender por qué la High Line es mucho más que un bonito paseo. La estructura ferroviaria original comenzó a funcionar en 1934, como parte del enorme proyecto West Side Improvement. Los trenes circulaban elevados sobre las calles y transportaban principalmente carne, lácteos y productos agrícolas directamente hacia fábricas y almacenes de Manhattan.

Pero el crecimiento del transporte por carretera fue dejando al ferrocarril obsoleto. El último tren pasó por allí en 1980 y transportaba, curiosamente, tres vagones cargados con pavos congelados. 

Durante años la estructura permaneció abandonada y estuvo amenazada por la demolición.

Hasta que en 1999 nació Friends of the High Line, impulsada por vecinos que imaginaron algo completamente diferente: convertir aquella cicatriz industrial en un espacio público.

La primera sección del parque abrió en 2009, otras ampliaciones llegaron en 2011 y 2014, y en 2019 se inauguró The Spur, completando la transformación de la estructura ferroviaria histórica. En 2023 se sumó además el High Line–Moynihan Connector. 

Una Nueva York diferente

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La High Line se extiende aproximadamente 1,45 millas —unos 2,3 kilómetros— desde Gansevoort Street, en el Meatpacking District, hasta West 34th Street, entre las avenidas 10 y 11. 

Pero las distancias importan poco. Acá lo lindo es caminar despacio. Porque a diferencia de recorrer Manhattan desde la vereda, la altura cambia completamente la perspectiva.

Por momentos uno está rodeado de vegetación. Unos metros después aparece una avenida bajo los pies. Más adelante, las fachadas de los edificios parecen estar al alcance de la mano.

Y de pronto, entre terrazas, viejas construcciones de ladrillo y torres modernas, aparece el Empire State Building. Es Nueva York vista desde otro ángulo.

Un museo sin paredes

Hay además otro protagonista: el arte. La High Line funciona como una gigantesca galería a cielo abierto, con esculturas, murales e instalaciones que aparecen inesperadamente durante la caminata.

Algunas son temporales y otras permanecen durante períodos más prolongados, haciendo que dos visitas al parque no necesariamente sean iguales.

Y alrededor del recorrido también está ese Manhattan de contrastes que tanto nos gusta en SunnyNews: viejos edificios industriales junto a rascacielos de cristal, murales gigantes sobre paredes de Chelsea y obras contemporáneas integradas al paisaje urbano.

La propia organización Friends of the High Line desarrolla un programa artístico con obras creadas específicamente para el espacio. 

Una caminata para hacer con el celular en la mano

Para quien disfruta de la fotografía, el paseo es una pequeña fiesta. Hay miradores sobre las avenidas, jardines que parecen crecer entre las antiguas vías, edificios que prácticamente abrazan el parque y perspectivas poco habituales del skyline.

Por eso no conviene hacer la High Line con apuro. Aunque el recorrido puede completarse relativamente rápido, nuestra recomendación es reservar entre una hora y media y dos horas, especialmente si se quiere detenerse a sacar fotos, mirar las obras de arte o simplemente sentarse unos minutos a contemplar la ciudad.

Y entonces aparece Hudson Yards

Si el paseo se realiza desde el Meatpacking District hacia el norte, el paisaje comienza lentamente a cambiar.

La Nueva York de antiguos depósitos y edificios industriales deja paso a la arquitectura futurista de Hudson Yards.

Las torres de vidrio comienzan a dominar el horizonte y la caminata conduce hacia uno de los desarrollos urbanos más ambiciosos de Manhattan.

Y allí aparece una de esas estructuras que resultan imposibles de confundir con cualquier otra cosa.

The Vessel, un final espectacular

Con su estructura color cobre y su geometría de escaleras entrelazadas, The Vessel se convirtió desde su inauguración en 2019 en uno de los nuevos símbolos de Nueva York.

Fue diseñado por Thomas Heatherwick y Heatherwick Studio como una construcción que no debía limitarse a ser observada desde abajo: fue concebida para entrar, caminar y descubrir distintas perspectivas de Manhattan y del río Hudson. 

La estructura posee 154 tramos de escaleras interconectadas, alrededor de 2.500 escalones y 80 descansos, creando una suerte de laberinto vertical de aproximadamente una milla. 

Actualmente vuelve a ser posible ingresar y recorrer The Vessel con entrada, después de las modificaciones realizadas para reforzar la seguridad.

El consejo SunnyNews

Nuestra elección sería sencilla: empezar por el sur y caminar hacia Hudson Yards.

Se puede ingresar cerca de Gansevoort Street y avanzar tranquilamente hacia Chelsea y el norte de Manhattan.

Así, la ciudad va cambiando delante de los ojos. Primero aparece el Meatpacking District, después Chelsea, sus edificios, sus murales y su costado artístico. Luego llegan las vistas abiertas y finalmente el paisaje futurista de Hudson Yards.

Y para quienes quieran completar la experiencia, allí mismo están The Vessel, las tiendas y restaurantes de Hudson Yards y Edge, el observatorio situado a 100 pisos de altura.

The Vessel requiere actualmente entrada para recorrer su interior; las entradas pueden consultarse en el sitio oficial de Hudson Yards.

Una caminata entre la Nueva York que fue y la Nueva York que todavía se está inventando.

Desde las alturas de la High Line, SunnyNews recorrió una Nueva York diferente: verde, artística y suspendida sobre las calles de Manhattan.

📍 DATOS ÚTILES

High Line: acceso gratuito.
Extensión: aproximadamente 2,3 kilómetros.
Recorrido: desde Gansevoort Street hasta West 34th Street, en el West Side de Manhattan. 
Tiempo recomendado: entre 1 hora y media y 2 horas para disfrutarla sin apuro.
The Vessel: Hudson Yards, con ingreso mediante entrada.
Ideal para: caminar, fotografía, arquitectura, arte urbano y vistas de Manhattan.


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