Tensión por Air India: Singapore Airlines exige más control antes de aportar nuevos fondos

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Por Raquel Warburg / SunnyNews & FMGN

Singapore Airlines, que posee el 25,1% de Air India, reclama mayor peso en la gestión y más derechos de gobernanza antes de aprobar una nueva inyección de capital. La aerolínea india habría solicitado unos 1.500 millones de dólares tras cerrar el ejercicio con pérdidas récord.


SINGAPUR – Crece la tensión en torno al futuro financiero de Air India. Singapore Airlines (SIA), uno de sus principales accionistas, exige mayor participación en la gestión y derechos más amplios de gobernanza antes de comprometer nuevos fondos para la compañía controlada por el grupo Tata.

En el centro de las conversaciones está una solicitud de aproximadamente 1.500 millones de dólares realizada por Air India, que atraviesa una complicada situación financiera después de cerrar el último ejercicio con pérdidas récord.

Singapore Airlines posee actualmente el 25,1% de Air India, participación que obtuvo como resultado de la fusión de la aerolínea india con Vistara.

La eventual nueva inyección de capital generó además polémica política en Singapur, donde sectores de la oposición reclamaron que no se utilicen recursos de Temasek Holdings, el fondo soberano que controla alrededor del 53% de Singapore Airlines, para financiar a la compañía india.

SIA pone condiciones

Singapore Airlines buscó despejar esas preocupaciones y aseguró que cualquier eventual inversión en Air India será financiada exclusivamente con recursos propios.

La compañía cuenta con 10.480 millones de dólares de Singapur (unos 8.290 millones de dólares estadounidenses) en reservas de efectivo, además de otros 3.240 millones de dólares de Singapur en líneas de crédito.

Pero SIA no estaría dispuesta a entregar un cheque en blanco.

Antes de aprobar nuevos fondos, la aerolínea pretende establecer condiciones más estrictas sobre la gestión de Air India y obtener mayor capacidad de intervención en las decisiones estratégicas de la compañía.

El planteo abre así un nuevo frente entre Singapore Airlines y el grupo Tata, propietario mayoritario de Air India, en momentos en que la histórica aerolínea intenta avanzar con su proceso de transformación y necesita importantes recursos para sostener sus operaciones.

Una alianza bajo presión

La participación de Singapore Airlines en Air India creció como consecuencia de la integración de Vistara, la aerolínea que había sido creada como una empresa conjunta entre Tata Sons y SIA.

La fusión, completada en 2024, convirtió a Singapore Airlines en un socio estratégico del proyecto de Tata para reconstruir Air India y competir con mayor fuerza tanto en el mercado doméstico como en las rutas internacionales.

Sin embargo, la necesidad de una nueva y considerable inyección de capital pone ahora a prueba esa alianza.

Para Singapore Airlines, el mensaje es claro: está dispuesta a evaluar nuevos fondos para Air India, pero a cambio quiere más control sobre cómo se administra y hacia dónde se dirige la compañía.


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