Por Raquel Warburg – SunnyNews & FMGN
La icónica Venecia, una de las ciudades más emblemáticas del mundo y símbolo del patrimonio cultural europeo, enfrenta una amenaza que ya no pertenece al terreno de la ficción: podría convertirse en una ciudad parcialmente sumergida en los próximos siglos.
Un reciente informe liderado por científicos de la Universidad de Salento advierte que, si el cambio climático continúa al ritmo actual, la histórica urbe podría quedar bajo el agua en aproximadamente 200 años. El estudio proyecta que el nivel del mar en la región podría aumentar hasta 81 centímetros hacia finales de este siglo, un escenario que pondría en riesgo directo a toda la estructura urbana construida sobre pilotes de madera hace más de mil años.
Un patrimonio en jaque frente al avance del mar
El informe destaca que monumentos icónicos como el Palacio Ducal y la Basílica de San Marcos —verdaderas joyas del arte bizantino— son especialmente vulnerables debido a su ubicación sobre terrenos pantanosos dentro de la laguna.

Para evitar un desenlace irreversible, los investigadores plantean medidas extremas y sin precedentes: desde la construcción de presas costeras que rodeen completamente la laguna hasta el eventual traslado de piezas históricas clave hacia zonas más seguras del interior. Todo esto en un intento por preservar un sitio que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad hace casi cuatro décadas.
El sistema MOSE y sus límites
Actualmente, Venecia cuenta con el sistema MOSE, una compleja infraestructura de 78 compuertas móviles diseñada para proteger la ciudad de las mareas altas. Este sistema puede aislar la laguna y resistir inundaciones de hasta tres metros, pero los expertos advierten que no será suficiente frente a un aumento sostenido del nivel del mar.
El desafío no es solo técnico, sino también económico: el informe estima que un plan integral para salvar la ciudad podría costar hasta 100.000 millones de euros. Incluso con esa inversión, no existe garantía de éxito permanente.

¿Una ciudad para bucear en el futuro?
Más allá de los edificios, el verdadero riesgo es la pérdida de una cultura viva. El estudio señala que la identidad de la vida lagunar —sus tradiciones, su economía y su dinámica social— podría desaparecer con el avance del agua.
El autor principal, Piero Lionello, advierte que las futuras generaciones podrían terminar explorando Venecia como un sitio arqueológico submarino, utilizando equipos de buceo o incluso submarinos. Un escenario que transforma a la ciudad en algo más cercano a un museo sumergido que a un destino turístico activo.
Por Raquel Warburg











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