Por Ariel Ferrero – SunnyNews & FMGN
El Aeropuerto Internacional de Río Grande volvió a operar tras una renovación integral que modernizó su infraestructura, incorporó tecnología de monitoreo climático en tiempo real y amplió su capacidad operativa, en una obra clave para la conectividad del sur argentino.
El proyecto, impulsado por Aeropuertos Argentina en coordinación con el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos, demandó una inversión de 34 millones de dólares y forma parte del plan estratégico de modernización aeroportuaria en todo el país.
Una pista completamente nueva
El eje central de la obra fue la rehabilitación total de la pista 08-26, donde se aplicaron más de 40.000 toneladas de asfalto modificado con polímeros, mejorando la resistencia y durabilidad del pavimento.
Además, se adecuaron las cabeceras a normativa vigente y se modernizó el sistema de balizamiento, reemplazando 250 luces halógenas por tecnología LED de bajo consumo y mayor vida útil.
El aeropuerto también sumó un sistema de energía ininterrumpida (UPS), que garantiza el funcionamiento continuo de las ayudas visuales, clave para la seguridad de las operaciones.

Uno de los avances más importantes es la incorporación de un sistema de detección de hielo en pista, capaz de monitorear en tiempo real condiciones como escarcha, nieve o formación de hielo.
Este sistema se complementa con la tecnología MARWIS, implementada previamente, que mide variables como temperatura del pavimento, humedad, presencia de agua y coeficiente de fricción.
Estas herramientas permiten anticipar riesgos y optimizar la toma de decisiones, especialmente en un aeropuerto donde las condiciones climáticas son determinantes.
Clave para el “Operativo Nieve”
Río Grande es uno de los aeropuertos donde se implementa el “Operativo Nieve”, un sistema integral que combina monitoreo meteorológico, aplicación de químicos anticongelantes y uso de maquinaria especializada para garantizar la operatividad durante el invierno.
A esto se suma un programa piloto con drones equipados con inteligencia artificial, que permiten analizar el estado de la pista en tiempo real y detectar zonas críticas con mayor precisión.

Durante 2025, Río Grande registró más de 1.500 vuelos y transportó a más de 143.000 pasajeros, con un crecimiento del 3,1% respecto al año anterior.
Sus principales conexiones incluyen Aeroparque Jorge Newbery, Aeropuerto Internacional de Ezeiza, Río Gallegos y Ushuaia, consolidando su rol estratégico en la conectividad del sur del país.
Un plan más amplio de modernización
La renovación de Río Grande forma parte de un plan de inversión más amplio que prevé desembolsos por 360 millones de dólares en 2026, con obras en aeropuertos clave como Ezeiza, Aeroparque, Salta, Tucumán y Resistencia.
El objetivo es fortalecer la infraestructura, mejorar la seguridad operacional y potenciar el desarrollo del turismo y la economía regional.
Por Ariel Ferrero











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