Por Ariel Ferrero / SunnyNews & FMGN
El Jorge Newbery retomó sus operaciones luego de permanecer cerrado durante 55 horas por trabajos de mantenimiento. Se realizaron mejoras en la pista y se incorporaron nuevos sistemas de self check-in y despacho automático de equipaje. Durante el cierre, Ezeiza absorbió la operación y registró 940 movimientos.

El Aeroparque Jorge Newbery volvió a operar con normalidad luego de 55 horas de intenso trabajo en uno de los aeropuertos con mayor movimiento de pasajeros de la Argentina.
La terminal porteña retomó sus operaciones a las 16 del jueves 27 de agosto, tal como estaba previsto por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), después de permanecer cerrada desde las 9 del martes 25.
La pausa permitió realizar trabajos de mantenimiento preventivo sobre la pista, pero también fue aprovechada para avanzar con una renovación tecnológica dentro de la terminal que promete agilizar considerablemente el paso de los pasajeros.
Una puesta a punto de la pista
Durante las 55 horas sin vuelos se realizaron tareas de bacheo preventivo en la pista y trabajos para reforzar su sistema de balizamiento.
El objetivo fue efectuar mantenimiento preventivo sobre una infraestructura sometida diariamente a una intensa operación de vuelos domésticos y regionales.
Paralelamente, los trabajos se extendieron a diferentes sectores del edificio de pasajeros.
Más tecnología para hacer el check-in
Una de las principales novedades que encontrarán quienes vuelen desde Aeroparque es la incorporación de nuevos equipos de self check-in y self bag drop.
Los sistemas permiten que los pasajeros puedan realizar de manera autónoma buena parte del proceso previo al vuelo: desde efectuar el check-in e imprimir la tarjeta de embarque hasta despachar el equipaje.
Los nuevos dispositivos fueron distribuidos a lo largo del hall público de mostradores.
Aeroparque cuenta ahora con:
- 35 kioscos de self check-in
- 8 flex box
- 19 puestos de self bag drop
Con la incorporación del nuevo equipamiento, se estima que los tiempos de espera en las filas podrán reducirse aproximadamente un 22%.
La automatización de estos procesos forma parte de una tendencia cada vez más extendida en los grandes aeropuertos internacionales, destinada a agilizar el tránsito de pasajeros y reducir la congestión en los mostradores tradicionales.
Una limpieza profunda de la terminal
El cierre permitió además realizar una puesta a punto general de sectores que habitualmente permanecen en funcionamiento durante prácticamente toda la jornada.
Se efectuaron trabajos de limpieza profunda en las áreas gastronómicas y locales comerciales, además de intervenir los sectores de preembarque y otros espacios de la terminal.
De esta manera, Aeroparque retomó sus operaciones con mejoras tanto en infraestructura como en servicios para los pasajeros.
Ezeiza duplicó su actividad
Mientras Aeroparque permaneció cerrado, buena parte de sus operaciones fueron trasladadas al Aeropuerto Internacional de Ezeiza (FOTO), que enfrentó durante esas horas un movimiento extraordinario.

En el período correspondiente a la intervención, Ezeiza recibió 940 movimientos de aeronaves, lo que representó un incremento cercano al 80% respecto de su actividad habitual.
El aeropuerto internacional prácticamente duplicó durante esas jornadas tanto la cantidad de vuelos como el flujo de pasajeros.
Aeroparque, por su parte, alcanzó aproximadamente 180 movimientos contabilizando las operaciones realizadas durante las horas anteriores al cierre, entre la medianoche y las 9 del martes 25, y las efectuadas desde su reapertura a las 16 del jueves 27.
Superado el operativo de 55 horas y con la pista nuevamente habilitada, Aeroparque vuelve así a concentrar su intensa operación habitual, pero con una terminal más automatizada y preparada para agilizar el viaje desde el primer paso: el check-in.











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