Por Ariel Ferrero / SunnyNews & FMGN
El Parque Provincial fue uno de los grandes atractivos del stand de San Juan. Circuitos entre geoformas y fósiles, recorridos bajo la luna llena y la historia del famoso Hongo forman parte de una propuesta que permite caminar por uno de los escenarios más extraordinarios de la Argentina.

Buenos Aires, octubre de 2026. El enorme stand de San Juan en la Feria Internacional de Turismo (FIT) 2026 tuvo entre sus protagonistas a uno de los grandes tesoros naturales y científicos de la provincia: el Parque Provincial Ischigualasto, conocido mundialmente como el Valle de la Luna.
Desde La Rural, el destino presentó sus propuestas para la próxima temporada y mostró que visitar Ischigualasto significa mucho más que detenerse frente a sus famosas geoformas: es ingresar a un territorio que conserva un registro excepcional del período Triásico y que combina paleontología, paisajes, ciencia y experiencias de aventura.
“El parque es un lugar único en el mundo porque tenemos representado todo el período Triásico”, explicó a SunnyNews Albano Luna, representante de Ischigualasto durante la FIT.
El parque integra, junto con Talampaya, el sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO por su extraordinario registro fósil continental del Triásico, período que se extendió aproximadamente entre 250 y 200 millones de años atrás.
Un recorrido de tres horas y media
La experiencia clásica es el Circuito Tradicional, de aproximadamente tres horas y media de duración. Los visitantes llegan a la base del parque y desde allí parten en caravana acompañados por un guía.
El recorrido realiza distintas paradas que permiten observar las geoformas creadas durante millones de años por la acción del viento, el agua y las variaciones del clima.
Entre ellas aparece una de las imágenes más reconocibles de Ischigualasto: El Hongo, la formación rocosa convertida prácticamente en símbolo del parque.
“Es la última estación del circuito tradicional”, contó Luna.
Pero hay otra parada particularmente interesante. En la cuarta estación funciona un museo de sitio construido en torno a un fósil hallado en ese mismo lugar, donde el visitante puede conocer cómo trabajan los científicos y cómo se desarrolla el proceso desde el descubrimiento de un fósil.
Ischigualasto es especialmente importante para la paleontología porque conserva fósiles de algunos de los dinosaurios más antiguos conocidos y permite reconstruir buena parte de la evolución de vertebrados durante el Triásico.
El Hongo algún día caerá
Uno de los momentos más interesantes de la charla con SunnyNews surgió alrededor del futuro del Hongo.
La erosión que creó las espectaculares formas de Ischigualasto también continúa transformándolas y, eventualmente, puede hacerlas desaparecer.
Ya ocurrió con El Submarino, otra de las formaciones emblemáticas del parque, que perdió una de sus características partes superiores.
“El Submarino tenía las dos copas y una de ellas se cayó. Está ahí, en el piso”, explicó Luna.
¿Y qué ocurrirá con el Hongo? “En algún momento va a caer. Es inevitable”, respondió.
La posibilidad de intervenir para reforzarlo o evitar su caída no forma parte de la filosofía de conservación del lugar.
“Hay que recordar que Ischigualasto es Patrimonio de la Humanidad reconocido por la UNESCO. Hay cosas que no se pueden hacer. Hay que dejar que la naturaleza siga su curso”, explicó.
Y quizás ahí esté parte de la magia del lugar: las mismas fuerzas naturales que construyeron durante millones de años el paisaje continúan modificándolo frente a nuestros ojos.
Ischigualasto bajo la luna llena
Pero la visita no termina con el circuito tradicional. Una de las experiencias que el parque promocionó durante FIT 2026 es el Circuito de Luna Llena, que se realiza durante cuatro noches de cada mes.
“Es increíble. Es una experiencia única. Estás de noche, bajo la luna llena, y parece que fuera de día. Es algo que no se puede describir”, relató Luna.
A esa propuesta se suman circuitos alternativos, entre ellos trekking hacia el Río Salado y recorridos en bicicleta, realizados exclusivamente por sectores habilitados del área protegida.

Cómo organizar la visita
Con la llegada de las temperaturas más altas, Ischigualasto modifica sus horarios para evitar las horas más duras del verano.
Según explicó Luna en FIT, los ingresos comienzan a las 8 de la mañana y se realizan cada hora hasta las 13. Luego se interrumpen durante las horas de mayor temperatura y se retoman a las 16 y 17.
El último horario está relacionado con la extensión del circuito tradicional: quien comienza a las 17 termina aproximadamente a las 20.30.
También existen tarifas diferenciadas. De acuerdo con los valores informados por el parque durante FIT 2026, la entrada cuesta 10.000 pesos para residentes sanjuaninos, 30.000 pesos para residentes argentinos y 55.000 pesos para extranjeros.
Jubilados, estudiantes y excombatientes de Malvinas cuentan con ingreso gratuito, mientras que los circuitos alternativos tienen tarifas específicas.

Dormir en Valle Fértil, la mejor opción
Para quienes llegan desde la capital sanjuanina, Luna recomienda no plantear Ischigualasto simplemente como una excursión de ida y vuelta en el día.
Desde la ciudad de San Juan hay alrededor de 270 kilómetros hasta San Agustín de Valle Fértil, y desde allí otros 40 kilómetros aproximadamente hasta el parque.
“Yo recomiendo dormir en Valle Fértil, en San Agustín”, señaló.
La localidad dispone de hotelería, gastronomía y servicios que permiten convertir la visita al parque en una experiencia más tranquila y sumar otros recorridos de la zona.
Después de tres horas y media atravesando un paisaje moldeado durante millones de años —o de contemplarlo iluminado únicamente por la luna llena—, la recomendación tiene bastante sentido.
Desde el gran stand de San Juan en FIT 2026, Ischigualasto volvió así a mostrar una de las experiencias más singulares del turismo argentino: caminar por un paisaje que cuenta la historia de la Tierra mucho antes de que existiera el ser humano y que todavía hoy continúa cambiando.
SunnyNews | Entrevista realizada en FIT 2026











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