El armario de Elvis: Graceland abre las puertas al estilo secreto del Rey del Rock

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Por Ariel Ferrero / SunnyNews & FMGN

Más de 150 prendas, zapatos, sombreros y accesorios revelan en Memphis cómo Elvis Presley convirtió la moda en otra parte de su leyenda


MEMPHIS, Tennessee – Elvis Presley no necesitaba subir a un escenario para llamar la atención. Mucho antes de que los jumpsuits blancos cubiertos de pedrería se convirtieran en parte inseparable de su imagen, el Rey del Rock ya había desarrollado una manera de vestirse tan personal como su música.

Ahora, su casa de Graceland, en Memphis, abre literalmente las puertas de ese guardarropa con “Elvis: The Fashion Icon”, una exposición que reúne más de 150 piezas cuidadosamente seleccionadas para mostrar otra faceta de una de las figuras más reconocibles de la cultura popular.

La muestra adquiere un significado especial en 2026, cuando se cumplen 70 años de 1956, el año que transformó definitivamente a Elvis de fenómeno regional en una superestrella mundial.

Pero esta vez el protagonista no es solamente el Elvis de los grandes escenarios. La exposición busca descubrir qué había dentro del armario del hombre detrás del mito.

150 piezas para vestirse como un rey

El recorrido reúne 23 pañuelos, 10 sombreros, nueve pares de zapatos, 14 chaquetas, cuatro uniformes de karate y tres caftanes, además de numerosas camisas, trajes y conjuntos completos.

Hay sombreros fedora y de marinero, botas, zapatillas, chaquetas hechas a medida y ropa informal.

La variedad permite recorrer prácticamente tres décadas de la vida de Presley y comprobar que su gusto por la moda iba bastante más allá de las extravagantes prendas asociadas con sus conciertos de Las Vegas.

“Elvis tenía un talento extraordinario para los accesorios que lo distinguían”, explicó Angie Marchese, vicepresidenta de Archivos y Exhibiciones de Graceland.

“Desde los años 50 hasta los 70 adoptó pañuelos, sombreros, joyas, anteojos de sol y mucho más. Estos objetos eran esenciales no solo para sus actuaciones, sino también para su estilo personal y mostraban su individualidad”, señaló.

De Hawái a los caballos de Graceland

Entre las prendas más emblemáticas aparece la camisa que Elvis llevó durante su célebre llegada en helicóptero a Honolulu, vinculada a la histórica etapa de Aloha from Hawaii.

También se exhibe un conjunto que los fanáticos reconocerán inmediatamente: sombrero fedora, chaqueta de cuero y chaparreras que Presley llevaba en una famosa fotografía montando a Rising Sun, uno de sus caballos favoritos, mientras firmaba autógrafos junto a las puertas de Graceland.

Otra pieza destacada es el llamativo traje marrón de piel sintética que utilizó el 16 de enero de 1971, cuando fue distinguido como uno de los Ten Outstanding Young Men of the Nation, uno de los reconocimientos de los que Elvis se sentía especialmente orgulloso.

Son prendas que dejaron de ser simples objetos personales para transformarse en fotografías reconocibles por generaciones de seguidores.

Dior, Yves Saint Laurent… y prendas compradas directamente en tiendas

El guardarropa también demuestra algo que ayuda a entender el estilo de Presley: Elvis podía combinar diseños exclusivos con prendas encontradas prácticamente listas para usar.

Entre las marcas representadas aparecen nombres como Christian Dior, Yves Saint Laurent, Bill Blass, Levi’s, Harley-Davidson, Bally, Stetson, Oleg Cassini, Fred Segal, Nudie’s of Hollywood y Lansky Brothers, entre muchas otras.

Esta última tiene además un lugar especial en la historia del cantante.

La tienda de Bernard Lansky, en Memphis, comenzó a vestir al joven Elvis antes de que fuera mundialmente famoso y contribuyó a construir aquella estética provocadora de pantalones llamativos, camisas de colores y chaquetas que desafiaba la imagen masculina mucho más conservadora de los años 50.

Elvis, antes de que existieran los “influencers”

La muestra permite también mirar a Presley desde una perspectiva contemporánea.

Décadas antes de Instagram, las colaboraciones entre celebridades y marcas o los actuales “fashion influencers”, Elvis comprendió intuitivamente que la ropa podía construir una identidad.

Su cabello, las gafas, las chaquetas, los pañuelos y hasta la manera de llevar un cuello abierto formaban parte de un lenguaje visual que millones de jóvenes copiaron.

Su evolución estética acompañó además su carrera: el rebelde de los años 50, la estrella cinematográfica de Hollywood de los 60 y el espectacular showman de Las Vegas de los 70 parecían personajes diferentes, pero todos conservaban una identidad inequívocamente Elvis.

“Queríamos mostrar lo increíble que era el armario de Elvis e ilustrar el lado cotidiano de su estilo”, explicó Marchese.

Una razón más para viajar a Memphis

Para los viajeros, la exposición suma otro atractivo a una visita que ya es prácticamente obligatoria para los amantes de la música.

Graceland permite recorrer la mansión donde Elvis vivió desde 1957 hasta su muerte en 1977, visitar sus aviones privados, conocer colecciones de automóviles, discos, premios y vestuario y detenerse finalmente en el Meditation Garden, donde se encuentran las tumbas de Elvis y miembros de su familia.

La casa continúa siendo uno de los grandes símbolos turísticos de Memphis y una puerta de entrada a una ciudad cuya identidad está profundamente ligada al blues, el soul y el nacimiento del rock ’n’ roll.


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