Dallas después del Mundial: las rutas de Messi y las estrellas que ahora se convierten en atractivo turístico

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Por Ariel Ferrero / SunnyNews & FMGN

El Mundial terminó, pero Dallas quiere prolongar su legado. Los hoteles donde se alojaron las selecciones, los restaurantes, tiendas y lugares elegidos por futbolistas y aficionados se transforman en una nueva ruta para descubrir la ciudad, justo cuando comienza un otoño cargado de grandes eventos, desde la State Fair of Texas hasta los Dallas Cowboys.


El último partido quedó atrás, pero en Dallas todavía quedan muchas huellas del Mundial. Algunas están en el estadio y otras, quizás las más interesantes para el viajero, se encuentran repartidas por hoteles, restaurantes, parques, tiendas y barrios de la ciudad.

Dallas decidió aprovechar ese legado para proponer una manera diferente de recorrer el destino: seguir los pasos de las grandes figuras y de las hinchadas que pasaron por Texas durante el torneo y combinar esas paradas con un calendario de otoño que convierte a septiembre, octubre y noviembre en meses especialmente atractivos para visitar la ciudad.

Para los argentinos hay, además, una conexión particular. La Selección y sus aficionados dejaron su marca en Dallas, desde el hotel donde se hospedó el equipo hasta el multitudinario banderazo celeste y blanco que tomó uno de los espacios verdes más conocidos de la ciudad.

Dormir donde estuvieron Messi y las estrellas

Una de las direcciones que quedaron asociadas al Mundial es The Adolphus, el histórico hotel de Commerce Street, en pleno Downtown.

Allí se hospedaron durante el torneo las selecciones de Argentina y Portugal, convirtiendo su lobby y sus alrededores en punto de encuentro para decenas de aficionados que esperaron durante horas con la esperanza de conseguir una fotografía de Lionel Messi o Cristiano Ronaldo.

El hotel, situado a pasos del AT&T Discovery District y del Arts District, permite ahora sumar al alojamiento esa pequeña cuota de historia futbolística reciente.

Otra alternativa es Hôtel Swexan, en el Harwood District, que montó su propia experiencia durante el Mundial y se mantiene como una de las propuestas boutique más sofisticadas de Dallas.

W Dallas se encuentra junto al American Airlines Center.

Y para quienes prefieran estar cerca de la acción deportiva, W Dallas – Victory se encuentra junto al American Airlines Center, hogar de los Dallas Mavericks de la NBA y los Dallas Stars de la NHL.

De Haaland a Beckham: el Mundial también se jugó en las calles

Las estrellas no estuvieron únicamente en hoteles y estadios. El noruego Erling Haaland pasó por Wild Bill’s Western Store, en el West End, y salió luciendo una camiseta con la frase “Y’all Can Kiss My Dallas” que rápidamente se convirtió en tendencia y agotó existencias.

El noruego Erling Haaland salió luciendo una camiseta con la frase “Y’all Can Kiss My Dallas” que rápidamente se convirtió en tendencia.

David Beckham, por su parte, abrazó el espíritu texano con un Stetson blanco de McKinney Hat Company que recibió antes de una de las grandes noches del torneo y terminó llevando por las calles de Dallas.

También hubo lugar para uno de los grandes rituales gastronómicos de Texas: el barbecue.

Beckham comió en Terry Black’s Barbecue, sobre Main Street en Deep Ellum, uno de los establecimientos que vivieron de primera mano el extraordinario movimiento generado por el campeonato.

Según datos citados por Texas Monthly, el restaurante llegó a vender 2 millones de dólares durante la primera semana del Mundial, casi tres veces su anterior récord semanal de 752.000 dólares.

El banderazo argentino que tomó Dallas

Si los futbolistas dejaron sus propias rutas, los aficionados hicieron lo mismo. Los hinchas argentinos convirtieron Klyde Warren Park en territorio celeste y blanco con uno de sus tradicionales banderazos. El espacio verde situado en pleno centro de Dallas volvería a vivir escenas similares con aficionados de otras selecciones durante el torneo.

Los hinchas argentinos convirtieron Klyde Warren Park en territorio celeste y blanco con uno de sus tradicionales banderazos.

Los españoles eligieron lugares como The Rustic y Trinity Groves, mientras que The Happiest Hour se convirtió en escenario del particular “Viking Row” de los seguidores noruegos.

La experiencia podía terminar en Crown Block, el restaurante ubicado en lo alto de la emblemática Reunion Tower, mientras que los aficionados ingleses hicieron sentir su presencia en The Londoner, donde la cerveza llegó a agotarse.

El resultado fue una ciudad que vivió el Mundial mucho más allá de los estadios.

Del fútbol a los Dallas Cowboys

Ahora el gigantesco AT&T Stadium, en Arlington, vuelve a cambiar de camiseta.

Después de recibir a las selecciones internacionales, el estadio recupera su función habitual como casa de los Dallas Cowboys, una de las franquicias más famosas de la NFL.

El calendario contempla seis partidos como local durante la temporada, incluido uno de los grandes rituales del deporte estadounidense: el tradicional encuentro de Thanksgiving, el jueves 26 de noviembre, esta vez frente a Philadelphia.

Para un viajero internacional, asistir a un partido de los Cowboys permite conocer otra dimensión de la cultura deportiva de Texas en el mismo escenario que pocas semanas antes vibró con el fútbol mundial.

Dallas se viste de otoño

Pero el otoño texano tiene bastante más que deportes. Del 25 de septiembre al 18 de octubre, Fair Park recibe la State Fair of Texas, una de las celebraciones más emblemáticas del estado. Big Tex, las atracciones, los concursos y la tradicional obsesión por descubrir qué alimento puede freírse este año forman parte de una experiencia profundamente texana.

El 10 de octubre, el Cotton Bowl Stadium vuelve a convertirse en escenario de la Red River Rivalry, el histórico clásico de fútbol americano universitario entre Texas y Oklahoma.

Otra de las grandes postales de la temporada estará en el Dallas Arboretum, donde Autumn at the Arboretum se desarrollará del 19 de septiembre al 1 de noviembre.

Su propuesta Harvest Hues utilizará más de 100.000 calabazas en una exhibición de otoño inspirada en artistas como Jean-Michel Basquiat y Mark Rothko.

Y el 20 de septiembre, Cedar Springs Road volverá a llenarse de color con Pride in Dallas, cuyo desfile gratuito comenzará a las 14 y espera reunir a más de 10.000 participantes.

Una invitación especial para los argentinos

Dallas busca ahora que el enorme flujo internacional generado por el Mundial no sea solamente un recuerdo, sino el comienzo de una relación más estrecha con nuevos visitantes.

Y desde Visit Dallas la invitación apunta especialmente hacia Argentina.

“Los aficionados argentinos dejaron su huella en Dallas: llenaron de ambiente toda la ciudad con sus camisetas celestes. Ahora los invitamos a seguir trayendo ese ambiente y que se animen a disfrutar uno de nuestros equipos favoritos: los Dallas Cowboys”, señaló Liliana Rivera, directora senior de Turismo de Visit Dallas.

El Mundial dejó hoteles, restaurantes y rincones que ahora pueden recorrerse siguiendo las historias de Messi, Ronaldo, Haaland, Beckham y miles de aficionados.

Pero Dallas quiere demostrar que hay vida después del Mundial. Y el otoño, entre football, barbecue, ferias, cultura y más de 100.000 calabazas, parece una muy buena excusa para comprobarlo.


 

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