¿Quién controlará las noticias en la era de la inteligencia artificial? La advertencia de The Guardian en Buenos Aires

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POR ARIEL FERRERO / SUNNYNEWS & FMGN

En Media Party Buenos Aires 2026, Caspar Llewellyn Smith, responsable de inteligencia artificial del diario británico The Guardian, planteó los riesgos de un futuro informativo dominado por las grandes tecnológicas. Pero también habló de oportunidades para el periodismo independiente y sorprendió con una observación sobre Argentina.


BUENOS AIRES. Imaginemos un futuro en el que ya no sea necesario entrar a un diario, recorrer un portal de noticias o buscar información en diferentes medios. Bastará con hacerle una pregunta a un asistente de inteligencia artificial y recibir una respuesta elaborada a partir de miles de fuentes.

La tecnología estará ahí. Las respuestas llegarán en segundos. Pero detrás de esa comodidad aparece una pregunta mucho más inquietante: ¿quién decidirá qué información recibimos y quién pagará por producirla?

Ese fue uno de los grandes interrogantes que planteó Caspar Llewellyn Smith, responsable de inteligencia artificial de The Guardian, durante su presentación en Media Party Buenos Aires 2026, el encuentro internacional de innovación periodística que se celebra en la Ciudad Cultural Konex.

Su mensaje combinó advertencias sobre el creciente poder de las grandes compañías tecnológicas con una convicción: el futuro de la información todavía no está escrito.

Cuando Silicon Valley decide qué leemos

Uno de los puntos más contundentes de su intervención estuvo relacionado con la concentración del poder tecnológico.

Llewellyn Smith expresó preocupación por los vínculos cada vez más estrechos entre las grandes empresas de Silicon Valley y el poder político estadounidense, particularmente durante la administración de Donald Trump.

En un escenario internacional atravesado por tendencias autoritarias, consideró que la acumulación de influencia económica, política y tecnológica plantea riesgos que van mucho más allá de la industria periodística.

El problema no es solamente que los medios puedan perder lectores o ingresos publicitarios.

La cuestión de fondo es que un reducido número de compañías podría terminar controlando buena parte de los mecanismos mediante los cuales millones de personas acceden a la información.

Y cuando los asistentes inteligentes se conviertan en los principales intermediarios entre las noticias y sus consumidores, los medios podrían perder algo fundamental: la relación directa con sus lectores.

Caspar Llewellyn Smith, responsable de inteligencia artificial de The Guardian, durante su presentación en Media Party Buenos Aires 2026.

La paradoja: una amenaza que también puede ser una oportunidad

Sin embargo, el especialista británico no presentó un panorama exclusivamente pesimista.

En declaraciones a ANSA, realizadas tras su conferencia, Llewellyn Smith planteó un escenario alternativo en el que la inteligencia artificial podría convertirse en una herramienta extraordinaria para los periodistas independientes y los pequeños medios de comunicación.

La tecnología, explicó, podría otorgar auténticos “superpoderes” a profesionales que investigan asuntos especializados, pero que no cuentan con los recursos económicos ni la estructura de las grandes organizaciones periodísticas.

Imaginemos, por ejemplo, a un periodista que desarrolla durante meses una investigación sobre un problema ambiental en una pequeña comunidad.

Hasta ahora, la difusión de ese trabajo dependía en gran medida del posicionamiento en buscadores, la circulación en redes sociales o la capacidad del medio para atraer visitantes.

Pero en un ecosistema informativo impulsado por sistemas inteligentes, esa investigación podría ser identificada como una de las fuentes más relevantes sobre el tema, independientemente del tamaño del medio que la publicó.

La calidad del contenido podría adquirir una importancia mayor que la dimensión de la organización que lo produce.

Naturalmente, ese escenario favorable no está garantizado. Dependerá de cómo se diseñen los sistemas de inteligencia artificial y de qué criterios utilicen para seleccionar y presentar la información.

El gran interrogante: ¿quién pagará por el periodismo?

Para Llewellyn Smith, uno de los problemas centrales todavía no tiene una respuesta satisfactoria. Las empresas tecnológicas invierten miles de millones de dólares en servidores, centros de datos, modelos de inteligencia artificial e infraestructura.

Sin embargo, los mecanismos para compensar económicamente a quienes producen información original, verificada y confiable siguen siendo insuficientes.

La contradicción resulta evidente: los sistemas necesitan contenidos de calidad para ofrecer respuestas útiles, pero si desaparecen los incentivos económicos para producir esos contenidos, el propio ecosistema informativo podría debilitarse.

Por eso, el ejecutivo de The Guardian considera fundamental que las organizaciones periodísticas trabajen de manera conjunta para establecer nuevas reglas en su relación con las compañías de inteligencia artificial.

El desafío no consiste únicamente en proteger los modelos de negocio tradicionales, sino en encontrar formas de garantizar la sostenibilidad del periodismo en un entorno tecnológico completamente diferente.

Argentina, entre los países más receptivos a la inteligencia artificial

Otro momento interesante surgió cuando Llewellyn Smith fue consultado por ANSA acerca del temor que despierta la inteligencia artificial en distintas sociedades.

El especialista señaló que las percepciones varían considerablemente entre países y mencionó a Argentina como un caso particularmente llamativo.

Según explicó, una encuesta internacional de Ipsos que había consultado recientemente ubicaba al país entre aquellos con actitudes especialmente favorables hacia las herramientas de inteligencia artificial.

Sin embargo, introdujo un matiz importante: el entusiasmo por utilizar estas tecnologías no necesariamente significa que exista un conocimiento profundo sobre cómo funcionan.

La observación abre un debate especialmente relevante para Argentina, donde las herramientas de inteligencia artificial se incorporan cada vez más a actividades profesionales, educativas y cotidianas.

La disposición a experimentar con nuevas tecnologías puede ser una ventaja, pero también plantea la necesidad de fortalecer la alfabetización digital y la comprensión de sus limitaciones.

El futuro no está decidido

Llewellyn Smith reconoció que la inteligencia artificial ha facilitado considerablemente su propia actividad profesional. Pero insistió en que aprovechar sus beneficios no implica aceptar sin cuestionamientos el rumbo que están tomando las grandes compañías tecnológicas.

Hacia el final de su presentación recuperó una perspectiva de esperanza. Los periodistas y las organizaciones informativas probablemente nunca tengan el mismo acceso a los grandes centros de decisión política y tecnológica que los empresarios más poderosos del mundo.

Sin embargo, pueden desarrollar respuestas colectivas. La colaboración entre periodistas, programadores, investigadores y organizaciones comprometidas con la calidad de la información puede ayudar a construir alternativas al modelo dominado por un pequeño grupo de plataformas.

En definitiva, la inteligencia artificial no determina por sí sola el futuro del periodismo. Ese futuro dependerá de las decisiones económicas, políticas y profesionales que se adopten durante los próximos años.

SunnyNews presente en Media Party Buenos Aires 2026. Desde la Ciudad Cultural Konex, acompañamos uno de los encuentros internacionales más importantes de innovación, periodismo y tecnología.

Media Party Buenos Aires: un laboratorio para el periodismo del futuro

La conferencia de Llewellyn Smith fue uno de los momentos destacados de la primera jornada de Media Party Buenos Aires 2026, que se desarrolla en la Ciudad Cultural Konex.

Bajo el lema Storytelling in the Age of Agents (Narrativas en la era de los agentes), el encuentro reúne a referentes internacionales del periodismo, la tecnología y la inteligencia artificial.

El programa incluye conferencias, talleres, debates y actividades colaborativas orientadas a encontrar soluciones concretas para los desafíos que enfrentan las redacciones.

La agencia italiana de noticias ANSA participa como Media Partner del encuentro.

Y precisamente allí reside una de las claves del mensaje que dejó el responsable de inteligencia artificial de The Guardian: mientras las grandes tecnológicas diseñan herramientas capaces de transformar el acceso al conocimiento, el periodismo todavía tiene la oportunidad de participar en la definición de las reglas del nuevo escenario.

Porque la verdadera pregunta no es solamente qué podrá hacer la inteligencia artificial. La pregunta es quién tendrá el poder de decidir cómo la utilizamos.


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