Bariloche impulsa el turismo en la Patagonia y crecen nuevos destinos

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Por Ariel Ferrero / SunnyNews & FMGN

La ciudad rionegrina consolida su lugar entre los grandes destinos argentinos, mientras Comodoro Rivadavia, Río Gallegos y Los Antiguos comienzan a ganar terreno entre los viajeros. Naturaleza, gastronomía y experiencias locales están modificando el mapa turístico del sur del país.


La Patagonia argentina sigue ampliando su mapa turístico. Mientras San Carlos de Bariloche mantiene su posición como uno de los destinos más elegidos del país, otras ciudades y localidades del sur comienzan a registrar un crecimiento sostenido, impulsadas por viajeros interesados en descubrir lugares fuera de los circuitos tradicionales.

La tendencia se produce en un contexto de fuerte impacto económico del turismo local. Durante 2025, la actividad vinculada a los alojamientos temporarios generó una contribución estimada de más de 2.300 millones de dólares al PBI argentino y respaldó cerca de 116.000 puestos de trabajo, con más de 900 millones de dólares en ingresos laborales.

Una característica importante del fenómeno es que buena parte del dinero permanece en los propios destinos: aproximadamente la mitad del gasto de los viajeros se realiza en los barrios y comunidades donde se alojan.

BARILOCHE, LA GRAN PUERTA DE ENTRADA A LA PATAGONIA

Con el Nahuel Huapi, la Cordillera de los Andes y una propuesta que combina naturaleza, gastronomía y actividades durante todo el año, Bariloche continúa mostrando números en crecimiento.

Durante el último período, las reservas y búsquedas de alojamiento aumentaron cerca de un 10% interanual, mientras que la estadía promedio llegó a 4,5 noches.

Casi la mitad de las reservas corresponde a turistas argentinos, principalmente procedentes de Buenos Aires, Mendoza y Neuquén.

Los viajeros jóvenes tienen además un peso cada vez mayor. Los millennials concentran cerca del 40% de las reservas y la Generación Z alrededor del 30%, mientras que los viajes familiares representan más del 20%.

La actividad también tiene un impacto directo sobre la economía local: durante 2025, los anfitriones de alojamientos temporarios de Bariloche obtuvieron en conjunto más de 30 millones de dólares.

Pero la ciudad ya no se descubre solamente desde sus paisajes más famosos.

Navegar por el lago Nahuel Huapi, realizar trekking por las montañas o sumarse a recorridos gastronómicos y culturales son parte de una tendencia que busca un contacto más cercano con el destino y con quienes viven allí.

LOS NUEVOS DESTINOS QUE CRECEN EN EL SUR

Más allá de Bariloche, algunos puntos de la Patagonia comienzan a llamar la atención por el crecimiento de las reservas.

Comodoro Rivadavia, en Chubut, registró un incremento superior al 20% interanual, acompañado por una suba de más del 30% en las búsquedas. Cerca del 60% de sus visitantes son argentinos y la estadía promedio ronda las tres noches.

En Río Gallegos, Santa Cruz, aparece con fuerza el turismo regional y particularmente el procedente de Chile, que se posiciona como su principal mercado de origen.

Más al norte de la provincia, Los Antiguos comienza a destacarse como otro pequeño destino en expansión. Las reservas crecieron más de un 10% y los viajeros internacionales ya representan más de tres cuartas partes del total.

Su ubicación junto al lago Buenos Aires, sus paisajes patagónicos y su carácter fronterizo ayudan a explicar un interés creciente por una localidad tradicionalmente alejada de los grandes flujos turísticos.

OTRA MANERA DE DESCUBRIR LA PATAGONIA

El fenómeno muestra un cambio que se extiende más allá del alojamiento. Los viajeros buscan cada vez más experiencias vinculadas con la identidad del lugar, estadías más tranquilas y destinos capaces de ofrecer naturaleza y cultura local.

Bariloche continúa funcionando como uno de los grandes motores turísticos de la Patagonia, pero el crecimiento de Comodoro Rivadavia, Río Gallegos y Los Antiguos demuestra que el viajero empieza a mirar también hacia otros puntos del mapa.


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