Por Raquel Warburg / SunnyNews & FMGN
La medida busca financiar la modernización del sistema migratorio, reforzar los controles fronterizos y hacer frente al impacto del sobreturismo. Además, el país prepara un nuevo sistema electrónico de autorización de viaje que comenzará a implementarse antes de 2028.

Japón dio un paso histórico en su política migratoria al anunciar la primera actualización de las tarifas de sus visados en medio siglo. La decisión responde a la necesidad de financiar la creciente infraestructura administrativa, reforzar los controles fronterizos y acompañar el extraordinario crecimiento del turismo internacional que vive el país.
Con la nueva estructura de precios, el visado de entrada única pasará de 3.000 yenes a 15.000 yenes, mientras que los visados de entradas múltiples —válidos entre uno y cinco años y que permiten estadías de hasta 90 días por viaje— aumentarán de 6.000 a 30.000 yenes.
Según explicaron las autoridades japonesas, los valores vigentes habían permanecido prácticamente sin modificaciones durante los últimos 50 años, pese al incremento sostenido de los costos operativos, la inflación global y los cambios en los mercados cambiarios internacionales.
Un turismo que no deja de crecer
El ajuste impactará principalmente en viajeros provenientes de países que necesitan visado para ingresar a Japón, entre ellos importantes mercados emisores como China, India, Filipinas y varias naciones de Medio Oriente.
Sin embargo, especialistas del sector consideran que el incremento difícilmente frene la demanda. Desde la reapertura total de las fronteras tras la pandemia, Japón atraviesa uno de los períodos de mayor crecimiento turístico de su historia, con cifras récord de visitantes internacionales.
El éxito turístico también ha traído nuevos desafíos. El sobreturismo se convirtió en una preocupación creciente para numerosas ciudades y destinos emblemáticos del país, obligando a las autoridades a implementar distintas medidas durante los últimos años.
Entre ellas se encuentran nuevas tasas de acceso en algunos templos y santuarios, restricciones para el ingreso al Monte Fuji y el aumento del precio del popular Japan Rail Pass, iniciativas que no lograron desacelerar significativamente el flujo de visitantes.

JESTA: el nuevo sistema digital para ingresar al país
Como parte de la modernización del sistema migratorio, Japón también confirmó la creación del Sistema Electrónico de Autorización de Viaje de Japón (JESTA).
La plataforma permitirá que, antes de viajar, los ciudadanos de las 74 naciones actualmente exentas de visado completen de manera online sus datos personales, documentación e itinerario.
La implementación completa está prevista para 2028 y apunta a agilizar los controles de seguridad, reducir los tiempos de espera en los aeropuertos y ofrecer un ingreso más eficiente para los viajeros previamente autorizados.

Más cambios para residentes extranjeros
Las modificaciones no terminarán con los turistas.
El gobierno japonés adelantó que durante la primavera de 2027 también aumentarán las tarifas relacionadas con permisos migratorios y de residencia. Entre los trámites alcanzados figuran las renovaciones de visados, los permisos de permanencia y las solicitudes de residencia permanente, cuyos valores definitivos aún no fueron anunciados.
Parte de la recaudación obtenida será destinada a fortalecer los servicios públicos vinculados a la población extranjera residente, incluyendo programas de enseñanza del idioma japonés. Actualmente, Japón registra un récord histórico de 4,13 millones de residentes extranjeros, una cifra que continúa creciendo año tras año.
Con estas medidas, el gobierno busca encontrar un equilibrio entre seguir impulsando el turismo internacional —uno de los motores de la economía japonesa— y garantizar que el crecimiento sea sostenible tanto para los visitantes como para las comunidades locales.














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