Estados Unidos endurece las sanciones contra Cuba y golpea al turismo, la energía y las finanzas

Ariel Ferrero Avatar
Por Ariel Ferrero / SunnyNews & FMGN

La administración de Donald Trump volvió a endurecer su política hacia Cuba con un nuevo paquete de sanciones que apunta directamente a algunos de los sectores más importantes de la economía de la isla, entre ellos el turismo, el comercio exterior, la energía y los servicios financieros.

El anuncio fue realizado por el Departamento de Estado, que informó la incorporación de 10 nuevas entidades cubanas a la lista de organizaciones sancionadas por Estados Unidos, argumentando que desempeñan un papel clave en el financiamiento de las “actividades malignas del régimen cubano”. 

El turismo, en el centro de las sanciones

La medida representa un nuevo golpe para una industria que ya atraviesa uno de sus peores momentos.

Por primera vez, el Ministerio de Turismo de Cuba (MINTUR) quedó bajo sanciones estadounidenses, junto con empresas estatales vinculadas al transporte marítimo, el comercio exterior, la importación de combustibles, seguros y servicios financieros. 

Washington sostiene que estas entidades canalizan recursos hacia organismos estatales y grupos utilizados para sostener la estructura represiva del gobierno cubano.

Entre las empresas sancionadas figuran el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (GEMAR), el Grupo Empresarial de Comercio Exterior (GECOMEX), Enetec —dedicada a combustibles y lubricantes— y otras compañías vinculadas al abastecimiento energético y financiero. 

Un nuevo revés para una economía en crisis

Las sanciones llegan en un momento especialmente delicado para Cuba.

El turismo, una de las principales fuentes de divisas del país, aún no logra recuperar los niveles previos a la pandemia y enfrenta además el impacto de las restricciones impuestas por Washington durante el segundo mandato de Trump.

En las últimas semanas, el gobierno cubano había anunciado un paquete de reformas económicas para atraer inversiones extranjeras, incluyendo una mayor apertura al capital privado en nuevos desarrollos turísticos y una mayor autonomía para las empresas estatales.

Sin embargo, la Casa Blanca consideró esas medidas “insuficientes” y decidió avanzar igualmente con nuevas restricciones. 

Marco Rubio endurece la presión

El secretario de Estado, Marco Rubio (FOTO), fue uno de los principales impulsores del nuevo paquete de sanciones.

Según el comunicado oficial, las medidas buscan “poner fin a las actividades malignas del régimen cubano tanto dentro de la isla como en el resto del hemisferio”, afectando las fuentes de financiamiento que, según Washington, sostienen a las fuerzas de seguridad y a grupos parapoliciales utilizados para reprimir a la población. 

La respuesta de La Habana

Hasta el momento, el gobierno cubano no respondió oficialmente a las nuevas sanciones.

No obstante, durante el fin de semana el canciller Bruno Rodríguez acusó a una “mafia anticubana” instalada en el Departamento de Estado de promover nuevas medidas contra la isla y denunció que la política estadounidense busca profundizar la crisis económica que atraviesa el país. 

Las nuevas sanciones representan otro capítulo en el endurecimiento de la política de Washington hacia La Habana y podrían tener un impacto significativo sobre uno de los pocos sectores que todavía generan ingresos para la economía cubana: el turismo internacional. 

Relacionado: