Por Raquel Warburg – SunnyNews & FMGN
El mercado interno se desploma en plena previa de Semana Santa y el sector advierte sobre un escenario crítico, con niveles de demanda comparables a los peores momentos de la pandemia.
El turismo argentino enfrenta una de sus señales de alerta más fuertes en años: a pocas semanas de Semana Santa 2026, las reservas en destinos clave del país muestran una caída abrupta que preocupa a toda la industria.
El panorama es especialmente crítico en el mercado interno —históricamente el motor del sector—, donde la demanda se encuentra en niveles mínimos y amenaza con provocar cierres masivos en el corto plazo.
Distintos relevamientos en centros turísticos del país reflejan la misma tendencia: la oferta supera ampliamente a la demanda, algo inusual incluso en contextos de crisis. En algunos destinos, operadores aseguran que los niveles actuales son “de los más bajos de la historia” y comparables con la pandemia.

La preocupación crece de cara a Semana Santa, uno de los momentos más importantes del calendario turístico argentino. Si bien hay consultas, las reservas efectivas están muy por debajo de los niveles habituales, lo que genera incertidumbre en hoteles, agencias y prestadores de servicios.
En contraste, el único segmento que muestra cierta resiliencia es el turismo receptivo de lujo, que logra sostener cierta actividad frente al derrumbe del consumo interno.
⚠️ Un cambio estructural
El escenario no solo responde a una baja coyuntural, sino que empieza a mostrar señales de un cambio más profundo: menor consumo, estadías más cortas y una demanda mucho más cautelosa.
Con Semana Santa en el horizonte, el sector turístico argentino se enfrenta a un desafío clave: revertir una tendencia que, de profundizarse, podría marcar uno de los peores arranques de temporada en años.
Por Raquel Warburg











Dejá una respuesta