Por Raquel Warburg / SunnyNews & FMGN
Hablar por teléfono durante un vuelo podría quedar definitivamente en el pasado en Estados Unidos. Un grupo de legisladores demócratas y republicanos presentó en el Congreso la Quiet Skies Act, un proyecto de ley que busca prohibir de forma permanente las llamadas de voz en los aviones comerciales, incluso cuando la tecnología ya permite realizarlas.

La iniciativa obliga al Departamento de Transporte (DOT) y a la Administración Federal de Aviación (FAA) a finalizar, en un plazo de 180 días, la reglamentación que impida expresamente las comunicaciones telefónicas mientras la aeronave se encuentra en vuelo.
Una ley que llega con el avance de internet satelital
Durante años, la imposibilidad técnica de realizar llamadas en pleno vuelo hizo innecesaria una regulación específica. Sin embargo, el panorama cambió con la incorporación de servicios de internet satelital de alta velocidad, como Starlink, y otras plataformas que ya ofrecen conectividad en más de una treintena de aerolíneas alrededor del mundo.
Gracias a estas nuevas tecnologías, hacer una llamada desde 10.000 metros de altura ya no es un desafío técnico, sino una posibilidad real.
Y justamente eso es lo que preocupa a los legisladores.
El objetivo: preservar la tranquilidad de la cabina
Quienes impulsan la Quiet Skies Act sostienen que los aviones son espacios compartidos donde el respeto por los demás pasajeros debe estar por encima de la comodidad individual.
Según argumentan, nadie quiere pasar varias horas escuchando conversaciones personales o reuniones laborales mientras intenta descansar, leer una película o simplemente disfrutar de un vuelo tranquilo.
Además del aspecto relacionado con la comodidad, los impulsores consideran que mantener un ambiente silencioso ayuda a reducir distracciones y favorece una mejor convivencia dentro de la cabina.

No afecta el uso de internet
El proyecto deja en claro que no pretende limitar el acceso a Wi-Fi.
Los pasajeros podrán seguir utilizando aplicaciones de mensajería como WhatsApp, enviar correos electrónicos, navegar por internet o trabajar conectados durante el vuelo.
La única restricción apunta exclusivamente a las llamadas de voz, consideradas el principal factor de molestia dentro de un espacio cerrado como un avión.
Una vieja promesa que nunca se concretó
El Congreso estadounidense ya había ordenado en 2018 que el Departamento de Transporte avanzara con una regulación para impedir las llamadas en vuelo.
Sin embargo, esa norma nunca terminó de implementarse.
Ahora, con la Quiet Skies Act, los legisladores buscan cerrar definitivamente ese vacío legal y garantizar que, incluso con el avance de la tecnología, las cabinas continúen siendo un lugar donde reine el silencio.
Para millones de viajeros frecuentes, la propuesta tiene un objetivo muy simple: que el único sonido durante el vuelo siga siendo el de los motores… y no el de la conversación del pasajero del asiento de al lado.











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