Mundial 2026: la fiesta ya comenzó, pero el precio de las entradas sigue siendo la gran polémica

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Por Nacho Urkia / SunnyNews & FMGN

Con el partido inaugural disputado ayer en el histórico Estadio Azteca, la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya está en marcha. Mientras millones de aficionados siguen con entusiasmo el torneo que se desarrolla en Estados Unidos, México y Canadá, una cuestión continúa dominando el debate fuera de la cancha: el altísimo costo de las entradas.

La edición 2026 será histórica por varios motivos. Será la primera con 48 selecciones, contará con 104 partidos y se disputará en tres países anfitriones. Pero también podría quedar marcada por un récord menos celebrado: el de los precios más altos en la historia de los Mundiales.

La llegada del precio dinámico

Por primera vez, la FIFA implementó un sistema de precios dinámicos, una estrategia utilizada habitualmente por aerolíneas y grandes conciertos. Bajo este modelo, el valor de las entradas cambia en tiempo real según la demanda, lo que provoca aumentos automáticos para los encuentros más solicitados.
Aunque algunas federaciones nacionales dispusieron un número limitado de boletos desde 60 dólares, los precios generales para partidos de fase de grupos ya se mueven en rangos que van desde los 120 hasta los 1.200 dólares.
La situación es aún más extrema en los encuentros de los países anfitriones. Para el debut de la selección de Estados Unidos frente a Paraguay en el SoFi Stadium de Los Ángeles, las entradas de Categoría 1 llegaron a ofrecerse por hasta 2.735 dólares, mientras que en algunos canales de venta superaron los 4.100 dólares.

Un contraste impactante con el Mundial de 1994

La comparación con la última Copa del Mundo organizada por Estados Unidos resulta contundente. En el Mundial de 1994, un aficionado podía asistir a un partido de fase de grupos por apenas 25 dólares. Incluso las mejores ubicaciones para la final disputada en el Rose Bowl tenían un valor máximo de 475 dólares.
Treinta y dos años después, las entradas oficiales para la final del 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey oscilan entre 2.030 y 7.875 dólares.
La diferencia refleja una transformación profunda en la economía del deporte global, donde el público objetivo parece desplazarse cada vez más desde las familias y los aficionados tradicionales hacia los viajeros de alto poder adquisitivo y los clientes corporativos.


Seguir a una selección puede costar más de 7.000 dólares

A medida que el torneo avance hacia las instancias decisivas, los precios crecerán de manera exponencial.
Las semifinales programadas en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y en el AT&T Stadium de Dallas presentan valores que van desde 420 dólares en las ubicaciones más económicas hasta más de 11.000 dólares para los sectores premium.
Según diversos analistas, un aficionado que desee acompañar a su selección desde la fase de grupos hasta la final podría gastar fácilmente más de 7.000 dólares solamente en entradas oficiales, sin contar vuelos, hoteles, traslados y otros gastos asociados al viaje.

La reventa multiplica el problema

Si los precios oficiales ya generan preocupación, el mercado secundario añade una nueva dimensión al debate.
En plataformas autorizadas de reventa, las entradas para la final en Nueva Jersey ya superan habitualmente los 9.200 dólares para los sectores más básicos. Las experiencias VIP y los palcos corporativos alcanzan cifras mucho más elevadas.
Esta situación provocó críticas de aficionados de distintos países y alimentó campañas virales en redes sociales, donde algunos usuarios remarcan que hoy resulta más económico comprar un pasaje ida y vuelta a Europa para unas vacaciones que adquirir una sola entrada para ciertos partidos del Mundial.
Con estadios de la NFL diseñados para maximizar ingresos mediante suites corporativas, paquetes de hospitalidad premium y experiencias exclusivas, la FIFA se encamina hacia ingresos récord durante la Copa del Mundo 2026.

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