Por Lea Silber – SunnyNews & FMGN
La inteligencia artificial ya es una herramienta clave en el turismo global, pero no reemplazará lo esencial: el vínculo humano. Ese fue el eje central del T-Talk (Tourism Talk), el nuevo espacio de diálogo impulsado por la startup innovadora Lascott, que reunió a instituciones, académicos y grandes jugadores del sector en los espacios de Foqus, en Nápoles.
El encuentro puso sobre la mesa una idea que atraviesa hoy a toda la industria: la tecnología puede optimizar procesos, anticipar flujos y mejorar la experiencia, pero el turismo del futuro se definirá por el equilibrio entre innovación, personas y sostenibilidad.

Nápoles, la IA y el desafío del turismo masivo
El debate partió de un caso concreto: Nápoles, una ciudad que ya vive una fuerte presión turística y que se prepara para un nuevo salto con la America’s Cup 2027.
“Tenemos muy clara la excesiva concentración de flujos en algunos barrios”, explicó Valentina Della Corte, coordinadora del Observatorio Urbano sobre Turismo del Municipio de Nápoles. “Por eso vamos a ampliar la fruibilidad del área patrimonio Unesco, creando polos atractivos alternativos, y para hacerlo será fundamental la inteligencia artificial”.
Según adelantó, el evento deportivo será un nuevo motor de crecimiento y ya en 2026 se espera un aumento del turismo de lujo, en una ciudad que hoy recibe visitantes durante todo el año.

Qué tipo de viajeros queremos ser
Desde el mundo académico, el foco se corrió del “cómo” al “para qué”.
“El desafío no es solo cómo viajaremos, sino qué tipo de viajeros queremos ser”, planteó Francesco Izzo, profesor de Economía en la Universidad Federico II. “La IA no solo gestiona flujos: redefine la relación entre turismo, comunidades y territorios”.
Innovación sí, pero con personas en el centro
Para Francesca Marino, ejecutiva de Grimaldi Lines, el turismo del mañana se juega en una ecuación delicada:
“El equilibrio entre innovación, sostenibilidad y personas. La inteligencia artificial ya mejora la eficiencia y la relación con el cliente, pero no sustituye el factor humano, que sigue siendo central”.
Una visión compartida por el sector de cruceros. Fabio Candiani, de MSC Crociere, anticipó que en 2026 crecerá la predisposición a gastar más, en un turismo que busca experiencias, estímulos, confort y eficiencia, no solo destinos.
Un riesgo: planificar sin diálogo
El cierre dejó también una advertencia.
“Es imprescindible un diálogo cada vez más compartido entre instituciones y actores del sector”, subrayó Massimo Diana, director comercial de OTA Viaggi. “Estamos en un mundo que ya está planificando los viajes de 2027”.
La conclusión fue clara: la inteligencia artificial llegó para quedarse, pero el verdadero diferencial del turismo seguirá siendo humano. La tecnología acelera los cambios; las decisiones responsables definen el rumbo.











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