El último Messi también moviliza al turismo: miles viajaron a Buenos Aires para despedir al 10

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Por Ariel Ferrero / SunnyNews & FMGN

Desde Jujuy, Salta, Mendoza, Río Negro, Neuquén, San Juan, Catamarca y La Rioja, pero también desde Colombia, Perú, Uruguay y lugares tan lejanos como Kazajistán. La despedida de Lionel Messi de la Selección argentina convirtió por unas horas a Buenos Aires en el destino de un viaje que muchos hinchas soñaron durante años.


BUENOS AIRES.- No llegaron solamente desde distintos barrios porteños. Viajaron cientos y, en algunos casos, miles de kilómetros.

Aviones, micros y autos trajeron durante las horas previas a Buenos Aires a hinchas que tenían un único destino: el estadio Monumental y la posibilidad de ver por última vez a Lionel Messi con la camiseta de la Selección argentina.

Y estuvieron allí. Más de 85.000 personas colmaron el Monumental para una noche que terminó como muchos habían soñado: Argentina derrotó 3-0 a Benín y Messi participó en los tres goles, con dos asistencias y un gol de penal para cerrar su historia con la camiseta albiceleste.

Pero la despedida del 10 fue mucho más que un acontecimiento deportivo. Messi volvió a movilizar al turismo.

“Apenas escuchamos que Messi iba a jugar, organizamos el viaje. Somos cuatro amigos. Tuvimos suerte y conseguimos tickets oficiales, sin tener que pasar por la reventa”, contó Pedro, llegado desde Río Negro, a SunnyNews.

Su historia se repitió alrededor del Monumental. Grupos de amigos y familias llegaron desde Salta, Jujuy, Mendoza, Río Negro, Neuquén, Tucumán, San Juan, Córdoba, Rosario, Catamarca y La Rioja, entre muchos otros puntos del país.

Solo desde Catamarca y La Rioja arribó este martes un contingente de 180 personas en tres colectivos. Antes de dirigirse al Monumental hicieron una escala en Puerto Madero para almorzar y recorrer uno de los lugares turísticos más visitados de Buenos Aires.

En San Juan, en tanto, una agencia de viajes había recibido cerca de 400 consultas en apenas 12 horas después de lanzar un paquete para asistir a la despedida.

Un partido que disparó los viajes

Los números permiten dimensionar el fenómeno. Las búsquedas de vuelos nacionales hacia Buenos Aires para las fechas vinculadas con el partido crecieron un 122% interanual, según datos de Despegar.

Desde Jujuy aumentaron 230%; desde San Rafael, Neuquén y Salta, 215%; y desde Tucumán, 200%.

El caso más extraordinario fue Rosario, la ciudad natal de Messi: las búsquedas de vuelos hacia Buenos Aires llegaron a crecer casi 5000% respecto del mismo período del año anterior.

Show de drones luego partido, con imágenes que recorrieron la historia del 10.

En los micros ocurrió algo similar. Las consultas para viajar a Retiro durante las 48 horas anteriores al partido aumentaron 64%, y dos de cada tres búsquedas se concentraron en el lunes 5 de octubre, apenas un día antes de la despedida.

Pero la atracción de Messi atravesó también las fronteras. Entre las camisetas argentinas aparecieron banderas y acentos de diferentes países latinoamericanos y hasta de lugares situados a miles de kilómetros de Buenos Aires. Durante la jornada se confirmó incluso la presencia de aficionados llegados desde Kazajistán.

Milton fue uno de los que hizo un viaje mucho más corto en el mapa, pero enorme desde lo emocional. Llegó desde Costa Rica apenas un día antes del partido junto a tres amigos con un único objetivo: estar en el Monumental.

“Messi fue parte de nuestra vida”, contó a SunnyNews. Milton recordó que él y sus amigos crecieron viendo al rosarino cuando todavía estaban en la escuela, siguiendo sus partidos con el Barcelona y con la Selección argentina. Lo admiraron durante años y, cuando supieron que llegaba su despedida, sintieron que no podían faltar.

Tenían que viajar. Tenían que estar.

Una noche para decir gracias

Y el viaje tuvo recompensa. Después de un primer tiempo sin goles, Messi se encargó de escribir personalmente buena parte del guion de su despedida.

Primero ejecutó el córner que Nicolás Otamendi convirtió de cabeza para el 1-0. Después asistió a Nico Paz para el segundo. Y a los 71 minutos llegó la escena que todo el Monumental estaba esperando: penal para Argentina.

Messi tomó la pelota y convirtió desde los doce pasos el 3-0.

El momento más esperado en el estadio. Messi ejecuta su penal y convierte el gol número 126 en su historial con la camiseta argentina.

Fue su gol número 126 con la Selección en su partido 208 y el último de una historia iniciada más de dos décadas atrás.

La noche había comenzado mucho antes. Messi se emocionó durante el himno y, cuando el reloj llegó al minuto 10, el partido se detuvo especialmente para que todo el Monumental pudiera ponerse de pie y ovacionarlo.

Hubo fuegos artificiales, homenajes, lágrimas y un estadio que durante buena parte de la noche pareció olvidarse del resultado para concentrarse simplemente en agradecer.

Al final llegaron otro homenaje, música y un espectáculo de drones sobre el cielo del Monumental.

Ariel Ferrero, de SunnyNews, en el Monumental durante la histórica despedida de Lionel Messi con la Selección argentina. Una noche que trascendió el fútbol y también movilizó al turismo.

Para muchos de quienes llegaron hasta Buenos Aires, probablemente el resultado frente a Benín sea lo menos importante.

Compraron un pasaje, reservaron un hotel, recorrieron cientos o miles de kilómetros y organizaron unas vacaciones breves alrededor de 90 minutos de fútbol.

No viajaron solamente para ver un partido. Viajaron para poder decir algún día: “Yo estuve en el último partido de Messi con Argentina”.


 

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