Australia endurece los controles: detención y expulsión para turistas que excedan sus visas

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Por Raquel Warburg / SunnyNews & FMGN

El gobierno australiano reforzará los controles sobre los visitantes extranjeros que permanezcan en el país más allá del período autorizado. El plan incluye nuevos agentes migratorios, más plazas en centros de detención y restricciones al llamado “visa hopping”.


Australia puso en marcha un endurecimiento de su política migratoria que tendrá impacto directo sobre los turistas y otros visitantes extranjeros que permanezcan en el país una vez vencida su visa.

La estrategia anunciada por el ministro de Asuntos Internos, Tony Burke, busca reducir el número de extranjeros que permanecen irregularmente en territorio australiano y acelerar su salida del país.

Según las estimaciones oficiales citadas al presentar las medidas, más de 77.000 personas se encuentran actualmente en Australia sin una visa vigente, una cifra que habría aumentado de manera sostenida durante la última década.

Más agentes y lugares de detención

Como parte del operativo, el gobierno prevé incorporar 100 nuevos oficiales de cumplimiento del Australian Border Force y habilitar alrededor de 250 plazas adicionales en centros de detención migratoria.

Entre las alternativas que se encuentran bajo análisis figura la utilización de antiguas instalaciones en Melbourne para ampliar temporalmente la capacidad del sistema.

La intención de las autoridades es que la posibilidad de una detención inmediata actúe como elemento disuasorio y, al mismo tiempo, incentive a quienes hayan excedido el período autorizado a organizar voluntariamente su regreso a sus países de origen.

Desde el Ejecutivo sostienen que la estrategia recupera procedimientos utilizados antes de 2015, cuando la detención temporal permitía acelerar las salidas y, en determinados casos, que los propios extranjeros gestionaran sus vuelos de regreso en cuestión de semanas.

En la mira, el “visa hopping”

Otro de los puntos centrales será el endurecimiento de los controles contra el denominado “visa hopping”, la utilización sucesiva de diferentes solicitudes o categorías de visa para intentar prolongar la permanencia en Australia.

Las autoridades buscan impedir que visitantes que inicialmente ingresaron como turistas puedan encadenar solicitudes con el único objetivo de permanecer en el país más allá del período originalmente autorizado.

Para los viajeros internacionales, la nueva política supone prestar todavía mayor atención a la fecha de vencimiento y las condiciones específicas de la visa, ya que permanecer en Australia de manera irregular puede derivar en detención, expulsión y consecuencias para futuros intentos de ingreso al país.

Preocupación en el sector turístico

El endurecimiento de los controles también generó inquietud dentro de la industria turística y entre organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Desde el sector advierten que una política migratoria más estricta debe diferenciar claramente entre quienes incumplen deliberadamente las condiciones de entrada y los millones de visitantes internacionales que llegan cada año respetando las normas.

También existe preocupación por el efecto que una retórica centrada en detenciones y expulsiones pueda tener sobre la imagen internacional de Australia como destino abierto y hospitalario.

La cuestión resulta especialmente sensible para un país en el que el turismo internacional representa una importante fuente de ingresos y que compite con otros grandes destinos de Asia-Pacífico por recuperar y ampliar el flujo de visitantes extranjeros.

Para los turistas, el mensaje de las autoridades australianas es claro: respetar estrictamente el período autorizado de permanencia y verificar las condiciones de la visa antes de intentar extender una estadía.


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